Archivos del Día: 3 abril, 2012
Trafalgar – Benito Pérez Galdós

El gran friso narrativo de los Episodios Nacionales sirvió de vehículo a Benito Pérez Galdós (1843-1920) para recrear en él, novelescamente engarzada, la totalidad de la compleja vida de los españoles —guerras, política, vida cotidiana, reacciones populares— a lo largo del agitado siglo XIX. TRAFALGAR es el primero de estos episodios e inicia una serie protagonizada por un muchacho, Gabriel de Araceli, a quien el azar lleva a ser testigo de la gran batalla naval. A través de su mirada casi de niño, se ofrecen objetivamente los perfiles del combate y la personalidad de oficiales heroicos, viejos marinos, familias gaditanas…, todo un sector de la España que poblará el conjunto de los Episodios.
Zaragoza – Benito Pérez Galdós

El gran friso narrativo de los Episodios Nacionales sirvió de vehículo a Benito Pérez Galdós (1843-1920) para recrear en él, novelescamente engarzada, la totalidad de la compleja vida de los españoles —guerras, política, vida cotidiana, reacciones populares— a lo largo del agitado siglo XIX. Prisionero de los franceses en «Napoleón en Chamartín», Gabriel de Araceli se fuga y se dirige a ZARAGOZA para incorporarse al ejército que se está organizando con fuerzas dispersas. El destino lo lleva a ser uno de los valerosos defensores de la ciudad en el segundo y más fuerte de los “sitios”. Junto con otros personajes de total creación literaria, Araceli convive con el general Palafox y las demás figuras históricas que realmente intervinieron en la gran gesta popular.
Fortunata y Jacinta – Benito Pérez Galdós

Publicada en 1887, cuando su autor tenía 44 años, se convirtió rápidamente en lo que ahora llamamos un Best Seller. La acción abarca un periodo que va desde el invierno de 69/70 hasta el definitivo ingreso en la locura de Maximiliano y su internamiento en el manicomio de Leganés en 1876.
Entre otros equívocos que ha suscitado esta obra, no es el menor el creer —a juzgar por el título— que los personajes centrales de la novela son las dos mujeres. Antes bien, la acción gira en todo momento en torno de un hombre, ya por presencia ya por influencia, y ése es sin duda el personaje central: Don Juan Santa Cruz, joven, rico y señorito, burgués pero sin empuje, de buen fondo pero absolutamente superficial, afectuoso y egoísta y sin duda muy madrileño y muy español. Porque ella era guapa y porque así era el uso, toma como amante a una muchacha de clase baja —Fortunata—, a la que conoce, visita y luego devuelve a un ambiente de menestrales y artesanos de poca monta, situados a medio camino entre el proletariado y la mala vida, y donde es común el dolor y complicadas la moral y las costumbres. Como en una mala historia de folletín, Fortunata se enamora del señorito, pero Juan se casa con su prima Jacinta, mucho mejor partido y que, además, le gusta. Por supuesto, Fortunata, seducida y abandonada, tiene un hijo de Juan, mientras él inicia una serena vida amorosa y conyugal con Jacinta, pero al tiempo se ve que la feliz pareja es estéril.
El asesinato del sábado por la mañana. Un caso psicoanalítico – Batya Gur

El asesinato de la eminente psiquiatra Eva Neidorf poco antes de dar una conferencia, y la desaparición de todos los documentos personales de la fallecida, son los datos con los que deberá iniciar su trabajo de investigación el inteligente comisario Michael Ohayon, al que poco a poco el caso policiaco que investiga se le irá convirtiendo en un caso psicoanalítico tras seguir las pesquisas de los pacientes de la víctima.
Un asesinato literario. Un caso crítico – Batya Gur

¿Quién ha asesinado a Iddo Dudai, el mejor discípulo del poeta Shaul Tirosh, máxima autoridad de la crítica literaria en Israel? Y ¿quién ha asesinado, con un intervalo de unas pocas horas, al mismísimo Shaul Tirosh?
Michael Ohayon, llamado a resolver el caso, entra en el turbio laberinto del mundo de las letras. Detective culto y sensible que utiliza métodos de investigación muy poco ortodoxos, Ohayon descubrirá el móvil de ese doble asesinato, que tendrá en vilo al lector.
Utilizando como escenario narrativo los ambientes literarios de la ciudad de Jerusalén, Batya Gur nos introducirá con Un asesinato literario en un mundo sutilmente envenenado, en donde se pueden cumplir –en nombre del arte– incluso los crímenes más despiadados.





